Desde España

Desde España está hecho este comentario. Las recientes medidas de ajuste, presentadas por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero en el Parlamento español el 12.5.2010, son tema general de conversación en la calle y en todas partes.

En realidad, daría igual, en estos mementos, comentar desde Grecia, desde Portugal, desde Irlanda,… ¿Recuerdan los Planes de Ajuste impuestos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) a los países empobrecidos?

Lo que pasa es que la ofensa a un rico tiene mucha más resonancia y mayores consecuencias que la ofensa a un pobre. No hace falta explicarlo.

No obstante, dice un amigo, que en todos los países del mundo, más desarrollados o menos, y salvando las diferencias, sucede algo parecido: Los poderes económicos siempre explotan y ahogan a los sectores ciudadanos más humildes, siempre aplican a las poblaciones duros Planes de Ajuste. Quizás lo que distingue a los países más desarrollados es que cuentan con más amplias clases medias, con cierto poder adquisitivo, y, por eso, se les mantiene y cuida, porque son el sector más consumidor. Por ahí se salvan.

 

El presidente español, J. L. Rodríguez Zapatero, al igual que presidentes de otros países, han anunciado una serie de medidas antisociales.

 

¿Contra quién estas medidas? Contra los mismos de siempre. Es la misma historia.

Resumiendo: Se reducirá el sueldo a los funcionarios, no habrá revalorización de pensiones, se elimina la prestación de 2.500 euros por nacimiento del bebé, se reduce en 6.000 millones la inversión pública (carreteras, salud, enseñanza,…), se reduce en 600 millones la Ayuda Oficial al Desarrollo a terceros países,…

Ya lo ven: los de siempre, los de abajo, es decir los pensionistas, los parados, los trabajadores en general, los trabajadores públicos…

 

¿Para qué estas medidas? Para reducir el Déficit del Estado. El Estado debe reducir su deuda y en consecuencia reducir sus gastos. Un Estado con déficit genera poca confianza para el dios Mercado, que a su vez es el que origina ese déficit. El Mercado juega con los estados y sus gobiernos.

¡Qué extraño lo del déficit! ¿Acaso España, Portugal y Grecia no tienen los gastos públicos (incluyendo el gasto público social) más bajos de la UE-15, el grupo de países más ricos de la Unión Europea, al cual pertenecen? ¿No es verdad que su déficit se debe, no al aumento excesivo del gasto público, sino a la disminución de los ingresos al Estado, resultado de su ineficacia para aumentarlos y por la disminución de la actividad económica, debido a la resistencia de los poderes económicos y financieros?

¿Qué decir, pues, de los ingresos? Un estado tiene dinero para gastar porque cobra impuestos para atender los servicios de la ciudadanía. Le llaman política fiscal.

Una política sería justa si cada cual aportase en la medida de lo que posee. Una política sería justa si, a la hora de apretarse el cinturón, toda la ciudadanía se lo apretase en proporción a los bienes que tiene.

Si las medidas de ajuste aprietan sólo a la parte más humilde, esa política no es justa. Ni es justa, si los ricos no aportan en proporción a sus patrimonios.

 

¿Por qué estas medidas? Porque estamos sufriendo una pesada crisis económica. Y la economía manda.  El dios Mercado puede permitir las crisis sociales, las crisis alimentarias, las crisis energéticas, las crisis climáticas, pero nunca puede aceptar la crisis de las grandes fortunas. El Mercado florece en tiempos de bonanza económica y también se aprovecha en tiempos de crisis, es más, ellos mismos provocan estas crisis en el mundo entero. Las crisis nunca las sufren los ricos.

La prensa nos cuenta cómo los grandes bancos, las grandes empresas energéticas y de comunicación están obteniendo pingües beneficios en estos tiempos de crisis (Toyota ganó 1.778 millones de euros el año de su crisis; en el primer trimestre de este año, Endesa triplica su beneficio hasta 1.535 millones; los cinco grandes bancos españoles han tenido beneficios de 4.234 millones de euros; Telefónica beneficios de 1.656 millones,…).

En Estados Unidos, en los últimos nueve meses, las ganancias empresariales han aumentado 280.000 millones de dólares, pero los salarios han descendido en 90.000 millones. En Gran Bretaña, las ganancias fueron 24.000 millones de libras más, pero los salarios sólo 2.000 millones.

¿Quién provocó esta crisis económica? No fueron las clases medias y más humildes de las naciones, sino las entidades y complejos financieros, mediante mecanismos especuladores, y empujados por la avaricia, los que originaron esta crisis.

¿Y qué medidas de ajuste se les aplica a ellos? Ninguna. Antes al contrario se les ha inyectado una enorme lluvia de millones de dinero público para tenerles satisfechos. Los bancos consiguen actualmente abundante dinero del BCE a bajísimos intereses (1%), con el que compran bonos públicos que les dan una rentabilidad de hasta un 7% y un 10%. ¿Cuántos bancos públicos se hubieran podido crear con los fondos gastados para ayudar a la banca privada?

 

¿Quién obliga a estas medidas antisociales? Pues eso que estamos llamando Mercado, o mejor, los dueños del Mercado, los grupos capitalistas y sus servidores (la UE, el BCE, el FMI, el BM,…). Ellos dan las órdenes bajo la amenaza de provocar la quiebra de tal o cual estado, o de tumbar  su moneda, único medio de cambio que tienen las naciones y sus gobiernos para moverse.

Había que ver al presidente Zapatero, todo compungido, explicando las medidas de ajuste en el Parlamento español: “A ningún presidente del Gobierno le gusta comparecer para anunciar recortes y a mí menos aún”, “Es ahora cuando más lo necesitamos para mantener entre nosotros a los inversores y mantener imagen de estabilidad. No es fácil dirigirse así a los ciudadanos”, “Las circunstancias nos han obligado a tomar estas medidas” (circunstancias como tener que reducir el déficit del 11% hasta el 3% antes de 2013, las dificultades de Grecia y los ataques especulativos contra el euro,  y todo esto por exigencia de la UE y hasta del presidente Obama que le llamó el día antes), “es necesario un esfuerzo nacional colectivo (?)”, “Es un gran esfuerzo de austeridad, pero hemos intentado ser equitativos (?). La situación es difícil, pero el Gobierno no desfallecerá”. 

 

¿Quién se alegra con estas medidas? Los mismos que las han impuesto: La Unión Europea, el sistema capitalista de Mercado y su agencia el FMI.

Según el comisario comunitario de Economía, Olli Rehn, Bruselas “celebra” los ajustes anunciados por España y Portugal,  “parecen ir en la buena dirección”, pero hará “la evaluación completa  cuando conozca todos los detalles”.

Para el Fondo Monetario Internacional (FMI) son “el mejor camino para reforzar la confianza de los mercados”, según aseguró su responsable para Europa, Marek Belka. Son unas “muy buenas medidas…que contribuirán a una recuperación sostenible” de la economía europea.  

Una Comisión Europea junto con el FMI, se encargarán del control y seguimiento (Ya ven, ¡han metido la zorra en el corral para que cuide las gallinas!).

Según el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Michael Hammer, Obama “ha dado la bienvenida a las medidas osadas que el primer ministro Zapatero anunció el miércoles para ayudar a resolver la situación económica de Europa y crear confianza en los mercados”.

 

Especie de conclusiones:

– Al gobierno del presidente Zapatero le sucede como al resto de gobiernos. Hace tiempo que la política quedó atrapada en las redes invisibles de la economía. Los políticos dan la cara, bien sea para mentir (los demagogos que, por conveniencia personal, entregaron la gestión pública al entramado financiero) o para mostrar su impotencia (los que ejercen la política para gestionar los intereses colectivos pero tienen las manos atadas). Los políticos, de un color y del otro, aparecen en televisión como títeres patéticos de una mediocre función. Arriba, en el olimpo, los inversionistas mueven los hilos de espalda al público. Es la nueva composición social: primero el poder económico y después los diferentes niveles de la nada, como dice Edgar Borges.

“Los sectores populares van a pagar una crisis que no generaron”, dice Francisco Jorquera. Se carga sobre la espalda de los trabajadores y pensionistas el enorme peso económico de la crisis que han provocado los grandes banqueros y empresarios, quienes no han sufrido ningún recorte económico ni en derechos desde que comenzó la crisis.

– ¿No existen OTRAS MEDIDAS alternativas y mucho más sociales? Se sugiere una batería de cuestiones al Sr. Rodríguez Zapatero:

¿Por qué se  ha eliminado el Impuesto de Patrimonio que ha ahorrado 2.250 millones de euros anuales a los que más tienen?

¿Por qué no se eliminan los paraísos fiscales y se recortan los grandes salarios y grandes beneficios de la banca? (Los 83 consejeros ejecutivos de las empresas del Ibex ganaron en 2009 una media de 2,7 millones).

¿Por qué no elevar la fiscalidad a las empresas con más beneficios (aplicar un 35% -la media europea está en el 42%- a las empresas con base superior a 1.000 millones de euros, lo que afectaría a 14 firmas, supondría 2.500 millones adicionales de recaudación)?  

¿Por qué no elevar la fiscalidad a las rentas más altas (un nuevo tramo con un tipo marginal del 50% para las rentas superiores a 8.000 euros mensuales permitiría recaudar 2.940 millones más)? ¿Por qué no se persigue el fraude fiscal (del que se benefician fundamentalmente las rentas más altas) que se estima en 280.000 millones de euros?

¿Por qué el IRPF no elimina la fórmula de la declaración conjunta, que desincentiva el acceso de la mujer al mercado laboral y que supondría 2.000 millones más para la recaudación? ¿Por qué no elimina la deducción por vivienda habitual, que incentiva al personal a endeudarse hasta el cuello? ¿Por qué no se elimina la reducción por planes de pensiones, que buscan  beneficios fiscales, y que en manos de los bancos se convierte en un excelente instrumento de especulación, que hacen subir y bajar la bolsa y el precio de la deuda? 

¿Por qué no se quita  del IRPF la casilla destinada a la Iglesia Católica, que supondría 250 millones de euros al año, y si alguien quiere financiar una confesión, lo haga de su bolsillo, no del de todos, como ahora? (Más de 7.000 millones de euros es el importe de la financiación pública a la Iglesia este año).

¿Por qué no se obliga a la banca a comprar más deuda pública para mitigar los movimientos especulativos?

¿Por qué no se reduce el gasto militar (18.160 millones de euros destinados al gasto militar para 2010), incluida la retirada de Afganistán que supondría 400 millones al año?

¿Por qué no se obliga a pagar a los que se llevaron el dinero, dejando a todo el mundo endeudado (En julio de 2008, Gestha –Técnicos del Ministerio de Hacienda- denunció la prescripción de 8.800 millones de euros en impuestos correspondientes al dinero negro de empresas constructoras e inmobiliarias en 2003)?

¿Por qué encima se perdona la vida a quienes ejercen la fuga de capitales (Para quienes repatríen capitales no declarados sólo tributarían desde que los entran, considerándoles que toda su rentabilidad en el exterior está prescrita)?

¿Por qué, si sólo se ha fijado en los gastos y no en los ingresos, no se revisa y suprimen altos cargos y áreas administrativas duplicadas en el Estado español y autonómico; y se revisan las subvenciones a colegios privados cuyas puertas no están abiertas a cualquier alumno; y se revisan gastos superfluos dentro de las administraciones (celebraciones, viajes, homenajes,…); y se revisan agujeros por donde se pierden importantes sumas de dinero (contabilidad de las recetas a cargo de los Colegios Farmacéuticos; proveedores y servicios de mantenimiento de administraciones;…)?

¿Por qué no se revisa también la partida de 30.000 millones de euros destinada a subvencionar actividades empresariales, entre los que se encuentran los 2.800 millones de euros dedicados a políticas activas de empleo y que tanto empresarios como sindicatos reconocen su nula utilidad?

¿Por qué no revisa la partida de 155 millones de euros (en 2008) que la Administración central del Estado destina a la compra de software propietario (cuyo principal beneficiario es  Microsoft) en lugar de apostar por el software libre cuya adquisición es gratuita?

 

Ahora los Sindicatos convocarán huelgas de protesta. Y serán acusados de violentos. Los huelguistas siempre son unos violentos que no respetan el orden, es decir, que no se conforman con todas las injusticias del Des-Orden establecido. ¿Quiénes son realmente los que siembran la violencia?

Está en juego la democracia: la posibilidad de que seamos todos los ciudadanos y ciudadanas quienes podamos decidir colectivamente sobre nuestro futuro, o solo los ricos y los poderosos.

¿Queda algo más que el derecho al pataleo? A los sectores populares les queda eso, el pataleo, jugar a la lotería y alguna otra cosa, sus votos. Pero ése es otro problema añadido: ¿Cómo se puede elegir entre el gris claro y el gris oscuro? No queda mucho margen.

¡Estamos hartos! ¡Nos están meando encima y nos dicen que llueve!

 

Mirada Solidaria.es

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